Biodiversidad en el viñedo ecológico.

Una de las características más destacadas de la viticultura ecológica es su creencia en la biodiversidad como un elemento con valor para el planeta y con valor para el propio viñedo. En el viñedo ecológico encontramos vida diversa en el reino animal y en el vegetal.

Es tremendo el contraste con el viñedo convencional, en el que la aspiración del viticultor acaba siendo una verdadera aberración; la pretensión de que en el espacio de cultivo de la viña sólo nos encontremos con un tipo de vida; la viña.

Biodiversidad varietal

La biodiversidad en viticultura comienza por el fomento del cultivo de uvas variadas y a ser posible autóctonas. Muchas variedades de uva se vieron relegadas en la mayor parte de las zonas a lo largo de la casi todo el siglo XX y la primera del Siglo XXI. Como ejemplo muy representativo tenemos lo que pasó en La Rioja, hace alrededor de un siglo, se cultivaban 44 variedades, al final del siglo pasado se habían quedado solamente en 7. 

Gráfico con la evolución del número de variedades cultivadas en la Rioja

A partir de las segunda década del Siglo XX y como un movimiento liderado por la viticultura ecológica entendida en sentido amplio, se fueron recuperando variedades que estaban en muchos casos al borde de la la desaparición.

Algunos ejemplos de biodiversidad varietal

En el caso de la Rioja, una figura como Juan Carlos Sancha jugó un papel fundamental en revertir la tendencia. Luchó para que variedades como la maturana tinta, la maturana blanca o el turruntés, junto con la variedad aparecida por una mutación, el tempranillo blanco, fuesen autorizadas por la DOCa. Eso sí, acompañadas de variedades foráneas como el verdejo, el chardonnay y el sauvignon blanc.

En esta apuesta en favor de la diversidad varietal encontramos además de a Juan Carlos Sancha, a otras bodegas riojanas. Viña Ijalba, de la que Sancha fue gerente en los noventa, o Vega Vella. Todo ello frente al omnipresente tempranillo, que en los últimos cincuenta años ha copado hasta casi el 90% del viñedo riojano de variedades tintas.

Las bodegas ecológicas tienen una mayor propensión al uso de variedades autóctonas de vid. Podemos poner, como ejemplos que conocemos bien, la recuperación por parte de Jorge Vega, de Puerta del Viento, de una variedad casi extinta en el Bierzo, como la pan y carne. La recuperación de la variedad sumoll que en su día protagonizó la bodega del Penedés, Montrubí

El trabajo con la zalema y el listán por parte de Bodegas Garay en la onubense Palma del Condado. La vinificación de variedades autóctonas extremeñas por parte de Juan Leandro Romero. Que está empezando a hacer cosas con variedades como la alarige, el cigüente y la cayetana. Además de los vinos de eva-beba que ya elabora desde hace años.

Galicia juega un papel destacado en este capítulo, ya que su diversidad de variedades cultivadas y vinificadas no tiene parangón en España. El minifundismo y el aislamiento geográfico llevó a una erosión ampelográfica mucho menor. Bodegas como Lagar de Sabariz o Cume do Avia son buen ejemplo.

Biodiversidad vegetal en sentido amplio

La viticultura ecológica no sólo piensa en clave de variedad de uvas. El viñedo ecológico genera en su entorno y en el propio viñedo un aumento de la biodiversidad vegetal y animal. En los terrenos dedicados a la viticultura ecológica no se usan herbicidas es por lo que encontraremos cubiertas vegetales, especies herbáceas y de otro tipo que nacen en el suelo entre las viñas. Lo que la viticultura convencional ve como una amenaza, como competencia por el agua, la ecológica lo ve como un elemento que ayuda a retener agua y a fijar nitrógeno, en definitiva como un elemento fundamental para un suelo vivo y mejor.

Cubierta vegetal en el viñedo manchego de Uva de Vida
Espectacular cubierta vegetal en el viñedo de Uva de Vida, en Toledo.

Muchas bodegas ecológicas plantan incluso determinadas especies aromáticas en el propio viñedo y en su entorno con el objetivo de atraer o repeler determinados insectos e incluso con el objetivo de transferir una parte de esos aromas al vino.

Biodiversidad animal

Un papel muy importante y que forma parte de esa biodiversidad en el viñedo lo juegan los insectos. En particular ha adquirido un papel de gran simbolismo por su belleza y por su función en el viñedo ecológico la mariquita, que es un maravilloso plaguicida natural y está encantada de comerse ácaros, pulgones, pulgas y cochinillas, entre otros insectos perjudiciales por lo que ejerce un control biológico de determinadas plagas.

Mariquitas en un viñedo en primavera
Aqui vemos a una mariquita en primavera, cuando los racimos empiezan a coger forma.

La biodiversidad del viñedo ecológico va incluso más allá para incluir a animales vertebrados de varios tipos. Especialmente los pájaros, que también contribuyen como plaguicidas de determinados insectos.

Pájaros en el viñedo de Vega Tolosa, en la Manchuela
Una pareja de aves se posan en el viñedo ecológico de Vega Tolosa, en la Manchuela

La biodiversidad en el viñedo incluye finalmente a los animales que llegan a él por la mano del hombre. Ovejas para pastar, que contribuyen a mantener la cubierta vegetal a raya y a abonar la tierra, o caballos para labrar.

Ovejas en el viñedo biodinámico de Lagar de Sabariz, en Ourense
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