Ciclo vino, transporte y reforestación de bodegas.bio

El transporte del vino

Hace unas semanas leíamos un artículo en Vinetur de la periodista Mariana Gil Juncal, titulado «Cultivos BIO: del viñedo a la copa» en el que narra algunas reflexiones de los participantes en el seminario del mismo nombre que el propio artículo y que reunió a bodegas ecológicas de España, Francia y Argentina.

El transporte y la conservación del vino

De ese articulo nos llamó la atención particularmente el comentario de Gabriel Bloise, enólogo y director de operaciones de la Bodega Chakana, ubicada en Mendoza (Argentina) que refiriendose a las condiciones de transporte del vino, dice lo siguiente, según transcribe la periodista.

«Todos sabemos que el vino puede pasar tres meses en un galpón a 45ºC y eso a un vino biodinámico -sin filtrar y sin sulfitos- directamente lo destruye. Y ahí nos preguntan: ¿por qué dura menos el vino? Pero, nadie traslada un yogurt a 25º o 30ºC, está bien sabido que se echa a perder. Con este tipo de vinos deberíamos tratar de garantizar mejores condiciones de transporte y guarda en toda la cadena»

Gabriel Bloise

El transporte del vino es un asunto del que se habla poco pese a tener mucha incidencia en su conservación. De forma indirecta el transporte tiene mucha repercusión en su grado de manipulación y aditivación enológica. Los elaboradores temen (con razón) el impacto del transporte en la adecuada conservación de sus vinos.

En bodegas.bio consideramos este asunto como algo central en el diseño de nuestra propuesta de valor. Como mercado de comercialización de vinos ecológicos, biodinámicos y naturales sabiamos que la forma de transportar el vino es crucial, porque afecta de forma directa a dos asuntos muy importantes: la conservación del vino y la huella de carbono generada con el envío del mismo.

Todo acababa siendo coherente, sí el vino sale de la bodega directamente hacia su lugar final de consumo, su conservación estará más garantizada que en cualquier otra circunstancia o método de transporte o almacenaje.

La neutralidad en carbono de los envíos de bodegas.bio

Además el envío directo permite la minimización de la huella de carbono que nuestros envíos generan en el transporte. Pongamos un ejemplo de un consumidor asturiano que pide vino de la Ribera del Duero, almacenado en Barcelona. Pues las botellas en lugar de recorrer la distancia entre la bodega y la casa del cliente, unos 350 kilómetros, recorrerían la que hay entre la Ribera del Duero y Barcelona para su almacenaje y después volverían hacia Asturias a su comprador final, es decir, unos 1.900 kilómetros. Un despropósito antiecológico que pasa con frecuencia en nuestro sector y que bodegas.bio quería contribuir a solventar.

Pero aún así no nos pareció suficiente conformarnos con esta significativa optimización logística, por lo que decidimos buscar una solución para que nuestros envíos fuesen neutrales en carbono.

Ya a principios de este 2020 establecimos contacto con otra start-up llamada Reforestum. El objetivo era buscar la fórmula que nos permitiera neutralizar la huella de carbono que generamos en nuestros envíos. Lo acordado fue que desarrollasen un plug-in que calculase la huella de carbono generada por cada envío. Para ello hay que tener en cuenta la distancia entre la bodega y la dirección de destino del pedido y también, el peso del envío. Ese cálculo arrojará una cantidad de dinero que bodegas.bio deberá entregar para financiar un programa de reforestación que permita neutralizar las emisiones generadas.

Dibujo que ilustra el ciclo vino, transporte y reforestación de bodegas.bio.

Pues bien, Reforestum tiene ya casi ultimado este plug in cuya integración en nuestra web se producirá en breve. Estos convertirá a bodegas.bio, al menos que nosotros sepamos, en el primer medio de comprar vino en España con neutralidad garantizada en la huella de carbono del transporte.

Deja una respuesta

Abrir chat
¡Hola! ¿Te podemos ayudar?