Cantalapiedra Viticultores

Ya cuando corría el Siglo XIX, los Cantalapiedra trabajaban sus viñedos de la localidad castellana de La Seca, en el corazón de Rueda. Fue en 1949 cuando Heliodoro, con sólo quince años, plantó su propio majuelo, que cultivaría junto a todo el viñedo de la familia.

Cincuenta años después, tras 35 años como viñador, Isaac Cantalapiedra lanza una bodega propia con su hijo Manuel Cantalapiedra como enólogo, dándole continuidad a la saga Cantalapiedra. Sus ideales de respeto al medio ambiente, a la variedad de uva y al terruño les lleva a cultivar de manera ecológica y a elaborar vinos únicos.

CANTALAPIEDRA

RESPETO AL TERRUÑO EN LA SECA